En mi niñez, frente a fórmulas llenas de letras y números, mi mente se escapaba a mil mundos distintos. Era como estar presente sin estarlo del todo: mi cuerpo permanecía quieto en el pupitre, pero mi alma ya estaba soñando.
Hoy sigo esperando el día en el que pueda usar la formula cuadrática en mi diario vivir.
Por qué nunca nos enseñaron lo que es el interés compuesto, o a bailar salsa para no parecer tontos en reuniones, o a entablar conversaciones fluidas y debatir, o en vez de aprender la formula de las sales nos debieron a preparar un sancocho o una comida típica de la región para cuando salga del país, poder representar bien a mi ciudad. Aprendí más de ríos y montañas de europa que de los ríos colombianos. Se más de la historia de los Egipcios que de la cultura Tumaco o San Agustín.
SHADES es mi actitud de niño con las cosas que no creo importantes para mí, soy como un glitch para el sistema educativo.
Yo soy literal, un si es un si y un no es un no. Si la afirmación es verdadera y tu sentir es falso… la respuesta es A: no conectas con la obra. El arte es para generar conexión, de sentirla, y de decir: eso quedaría genial en mi pared y lo podría ver todos los días.
En los descansos mi mente se iba a otro lado, no quería estar ahí,
Aunque me gustan mucho los números, al ver una tangente o un cateto todo se nubla. Yo
Hablar sin saber cual es el adjetivo… desarmar frases.
Dure años y años en el colegio y en clases extracurriculares aprendiendo lo mismo, was, to be y will… sin sentirlo realmente, solo en un papel, sin conversar con nadie realmente nativo. Y fue solo cuando empece a hablar con amigos que hablan inglés cuando empece a aprender.
Todo iba bien con la química orgánica hasta que apareció la inorgánica… la única química que me interesa dominar es la química que existe entre las personas, hacer ese clic para poder entablar una comunicación, saber que decir y como responder sin miedo… cosas que en el colegio lo único cercano a eso era salir a exponer al frente y hacer el ridículo poniéndome rojo de la vergüenza, se me acababa el aire al hablar, no tenía contacto visual…
Filosofía era tan aburrida… aunque me gustaba la historia de socrates y otros… cuando hablaban de una silla que deja de ser silla para convertirse en otra cosa el sueño invadía mi ser que no estaba ahí. En la universidad escuche tanto de política, religión y futbol, charlas de borrachos con las que arreglaban el país con soluciones y a mi solo me tocaba lidiar con ellos… yo prefería irme el viernes temprano a la casa y ver una película y sentarme a crear con un lápiz y un papel.
Al día de hoy no he usado un Log… y A y B solo son letras en el abecedario.