Dreams

Dreams es una recopilación de los sueños que soñaba entre los 4 o 6 a 16 años, desde entonces garabateaba o escribía mis sueños, que muchas veces eran lúcidos. Yo planeaba que soñar, inventé un sistema donde lo que comía antes de dormir, el ejercicio, la meditación, tomar agua con sal y limón, dormir en ciertas posiciones… hacían posible controlar que iba a soñar. Y hoy todos esos sueños los pinto, muchos relacionados con el mar y las montañas, ya que en mi niñez viví en la costa pacífica y mi madre nos llevaba al mar muchas veces por semana, y también encontrarán muchas montañas, volcanes y ciudades, muchos símbolos escondidos de náufragos, alas para volar, amigos imaginarios, aves que en realidad era yo volando, ojos en el cielo como si alguien me vigilara. Y últimamente he pintado algunas pesadillas.

Se dice que uno sueña a blanco y negro… pero y entonces porque al levantarme digo, la puerta era amarilla, la casa azul, el pájaro tenía plumas moradas… yo sueño en colores.

Todos los cuadros son hechos digitalmente línea a línea y color a color, como si fueran pintados en un lienzo a un formato de 10.000px por 10.000px que es igual a 4mts por 4mts.

Impresión sobre lienzo con 10cm adicionales para montaje.
Edición de 100 piezas.
70x70cm $ 800.000
140x140cm $ 1.200.000
NFT + .pdf 10.000px por 10.000px  1.5ETH — $5.000 US to 6.000 US.

Sueños de Tumaco

La fascinación por el mar, por los peces y el viento… todo nació aquí, en Tumaco. Una leyenda que me contaba mi padre sobre un mero gigante que se comió a un niño que nadaba deba debajo del puente, hacia que siempre las mirara las olas y lo buscara.

Sueños subiendo el árbol

Las puertas entre mundos es habitual en mis sueños desde muy pequeño… 
Un mundo de emociones rodeaban este sueño entrelazado, sentía frío, calor, soledad, compañerismo, alegría y tristeza. No podía quedarme mucho tiempo en cada mundo, ya que algo me perseguía.

Sueños de Dragón

Cuando quedaba solo y tenía un papel, solía pintar mapas con las ubicaciones de mares, barcos, monstruos. Una noche soñé con uno de esos dragones mecánicos que incendiaba el barco donde estaba navegando.

Sueños Caída libre

De los sueños más hermosas es el de volar… Yo suelo saltar alto, cientos de metros, y controlaba la velocidad en la que caía, abriendo los brazos y recogiendo las piernas. El sueño lúcido se va haciendo más consiente cuando el poder de volar se va acabando.

Sueños Caer al vacío

Los sueños se sienten reales, un golpe, el amor, una brisa, una caída. Cuando paso de un escenario a otro, a veces caigo, a veces vuelo. Ibamos en búsqueda de algo que no conocíamos, y entre mundos nos tocó lanzarnos a la boca de un volcán.

Sueños de submarino

Este claramente es el submarino amarillo de los beatles, realmente no me gustan los beatles. Yo veía a jack Custok y dibujaba y diseñaba mini submarinos que podían sumergirse kilómetros en el océano. En los sueños se mezclan muchas cosas, pocas tienen sentido, a veces podía respirar bajo el agua y otras no.

Sueños Selva

Hay lugares que son tranquilos, otros que dan miedo… y otros que tienen todas esas emociones en un solo sitio, la selva es uno de esos lugares, donde encontraba todo,. mis sueños no son de acción y suspenso, a veces solo recorro un camino, siento y observo. Es fácil sentarme en frente y recordar imágenes en mi cabeza sobre objetos moviéndose, animales salvajes asomándose y asechándome. 

Sueños de un mundo roto

Saltar entre mundos y escenarios es lo maravilloso de mis sueños, ir caminando, abrir una puerta, dar un paso adelante o al lado, todo lo define avanzar. Un Mundo roto lo explica fácilmente.

Sueños de Navegantes

Las gallinas suelen estar muy presentes en mis sueños, a veces muy figurativas y otras veces toman formas extrañas. En los sueños solía ser el protagonista principal, otras veces solo un espectador y otras veces pasaba de un personaje a otro. Aquí yo pasaba de gallina en gallina, teniendo varios puntos de vista, rompiendo muros, navegando por un mar de cemento que no sabía hacia dónde iba.

Sueños de Ballena azul

Creo que desde que escuche la historia de Pinocho viviendo dentro de una ballena, sueño con nadar y pasear con ellas, aunque las ballenas de mis sueños suelen tener ciudades y castillos dentro y fuera de ellas. En el fondo del mar existen muchos colores y destellos como arcoíris brillantes.

Sueños la Platanera

En la finca se siembra plátano, tienen 

El lobo en la montaña

Dicen que los lobos aúllan a la luna… pero mi lobozorro alzaba su voz al sol. Yo era parte de él, subíamos la montaña lentamente casi ceremonial, observando el mundo con pupilas dilatadas, flores del tamaño de árboles que mecían sus pétalos en una brisa inexistente.
En el camino, criaturas nos vigilaban: un ser de ojos oblicuos que erizaba el pelaje, un señor búho coronando la cima como juez terrenal. El lobozorro tensó su garganta, lanzó un aullido al sol radiante y rompe todo como cristal.
Y así desperté: con el eco de esa luz en los dientes.

LAS PALABRAS QUE SOBRARON DEL INCENDIO

Este sol existe. Lo ví a los 9 años, en un sueño con fiebre. Llevo más de 3 décadas intentando olvidarlo pero ahí sigue. Hoy le doy forma para que todos también lleven su cicatriz. Las palabras flotan alrededor como cenizas calientes.

De niño, el mar no era solo las olas y la arena. A pocas cuadras de la casa se alzaba un acantilado, quizás pequeño para otros, pero para mí era una gigante amenaza. La marea golpeaba furiosa en su base, escupiendo con fuerza en modo de advertencia. Ese precipicio se convirtió en mi primer concepto de peligro, en una frontera física entre la seguridad de casa y el abismo.

NUNCA ENTRE EN ESA CASA AZUL

La casa flota en un vacio nubuloso, suspendida entre el recuerdo y el olvido. Las escaleras laterales no llevan a ningún lugar; son promesas de rutas imposibles, típicas de la lógica de los sueños, En el sueño no pasó nada, solo una imagen estática y una sensación de paz y tranquilidad, una soledad que me enamora.

Geología de insomnio

Hubo noches en que la luna era solo un espejo sucio en el cielo. Otras, una moneda perdida entre las nubes. Pero una vez soñé que era su inquilino: respiré polvo de cráteres, caminé sobre su costra luminosa, sentí el peso de mil miradas, las de las piedras que memorizaban mis pasos, las de los valles que repetían mi nombre en eco.
Al despertar, supe: nunca había dejado de vivir allí.

Sueños Sola

El sol grita; ella susurra. Él quema; ella acaricia con ceniza. Juntos son el matrimonio de la luz que ciega y la claridad que abraza.
No está sola: está acompañada por sus propias sombras, que son más fieles que la luz.

Sueños El mero bajo el puente

Mi padre me advirtió sobre el mero. Pero los niños creemos que las advertencias son solo cuentos para asustarnos. Bajo el puente, el mar no era agua: era baba espesa, un caldo de algas que olía a pan podrido. El barco de papel (mi orgullo de origami) se convirtió en mi ataúd de celulosa. Cuando el mero emergió, no hubo rugido, ni siquiera burbujas. Solo el crujido de mil dientes hechos de espinas de pescado secas. Lo peor no fue ser devorado, fue despertar y seguir sintiendo en las pantorrillas el roce viscoso de sus agallas.

Sueños de ballena

De niño, el mundo cabía en una playa del Pacífico. Tumaco olía a coco, un lugar mágico lleno de color, aromas y el mar.  Recuerdo que mis padres nos llevaban al mar y veía cangrejos, tortugas y rayas… Luego nos trasladamos hacia el frío, hacia Pasto, una ciudad rodeada de montañas y l volcán Galeras tosía ceniza sobre nuestros recuerdos playeros. Mis sueños eran muy vividos y soñaba en viajes sobre una ballena donde su lomo era mi balsa salvaje.

Barco

De niño, mis barcos de papel eran fragatas invencibles en la bañera, flotas de esperanzas plegadas que el mar devoraba con indiferencia. En la finca, al caer la noche, el coro de grillos y sapos se convertía en mi tripulación invisible, cantando canciones de marineros mientras me mecía al sueño.
Y entonces llegaba el sueño verdadero: yo, capitán de un navío fantasma, desafiando olas altas como torres de iglesia, el viento aullando en mis oídos como un lobo hambriento, la cubierta tambaleándose bajo mis pies descalzos.
El rescate siempre era igual: un náufrago sin rostro que emergía de las fauces del océano,
sus dedos arañando el aire como raíces arrancadas. Yo lo arrastraba a bordo con fuerza sobrehumana, y juntos navegábamos hacia una costa que nunca alcanzábamos,
porque despertábamos primero.

Jinete

De niño, cuando me hablaban de caballitos de mar, mi mente dibujaba corceles de crines líquidas, bestias mitológicas que galopaban entre las olas con la elegancia de los caballos andaluces y la magia de las sirenas. Soñé que montaba uno: su lomo era frío como el mármol mojado, sus branquias latían al ritmo de mi corazón, y sus ojos -negros como abismos- me miraban con la sabiduría de los viejos marinos.
Pero siempre estaban ellos: seres invisibles que susurraban entre los corales, que alargaban dedos de espuma hacia mis tobillos, que convertían mi paseo marino en una ceremonia observada por ojos que no pertenecían ni al agua ni a la tierra.

The nest

En la finca de los Llanos, los arrendajos tejían sus nidos colgantes como joyas vivas en las ramas de los árboles. Pero en mis sueños, aquellos troncos no eran madera: eran los cuernos cósmicos de un gigante dormido, y cada bifurcación una calle de ciudades aéreas donde yo era el único peatón. Paseaba por las arterias del coloso, pisando corteza que latía bajo mis pies descalzos, mientras los nidos se convertían en faroles iluminando mi camino hacia las copas, hacia esa metrópolis verde que solo existía cuando cerraba los ojos.

Ogra

Había un sueño repetitivo, donde había un ogro, una ogra, y un ogro hijo, no me asustaban, no era una pesadilla sino era un sueño muy lindo lleno de  sonrisas.

Ogro feliz

Papá ogro era quien nos guiaba, tenía cuernos imponentes que le daban un estatus alto.

Ogro hijo

El ogro hijo era quien jugaba conmigo, hablaba con el y me decía que en la vida hay que divertirse… era una parte como muy muy muy relajada y parece que le hice caso porque cuando hablamos con mis primos y nos ponemos a decir: quién es el más calmado, quién en el más fresco… dicen, isabela es la relajada, porque Guillee no entra en el juego, es que Guillee se pasa de fresco.

Cáctus

siempre me he sentido protegido en mi soledad, yo soñaba que me transformaba en un cáctus con varias maticas a su alrededor, las nubes pasaban, los pájaros y animalitos, y yo me quedaba mirando, apreciando todo desde un punto fijo sin moverme y tranquilo.

Pesadilla dragón

Cada vez que aparecía el dragón yo sabía que ese sueño se convertiría en una pesadilla, el se iba acercando lentamente entre las sombras y cuando estaba cerca, arrojaba llamas por su boca y me despertaba a veces sudando o agitado.

Pecera

De niño no tuve muchos gatos, siempre quería tener uno, mi madre me cuenta que si tuve uno pero fue por poco tiempo. Yo planeaba soñar con gatos y en este sueño el gato entraba a la pecera donde habían tiburones rodeando mi bote, el gato saltó dentro de la pecera a salvarme, mordiendo a los tiburones y escuchaba música que la cantaban unos gusanitos felices.

Hippy

En mis sueños yo cambiaba de papeles, a veces era un gato, otras veces una planta, otras veces una niña, y sueños de hippy era entrar en una libertad y calma absoluta, soñar que volaba con el poder de pensamientos bonitos era muy hermoso.

Raiz de pulpo

Cuando vivía en Tumaco que es en la costa pacifica, había y hay un gran árbol en el parque, era tan grande como todo el parque o así lo veía yo de niño. Una vez soñé que esas raíces cobraban vida y recogían animalitos para que aquel tronco gigante tenga compañía en la noche. En la cima del árbol vivía toda la una familia y no se enteraban de lo que había abajo, nunca se habían preguntado que hay abajo.

Ghost

En la mitad de la oscuridad yo… un humano siendo mitad gato, con un ojo que podía ver en la oscuridad, corría entre corredores de un edificio y quedaba encerrado en un pequeño cuarto donde no podía respirar ni moverme porque los fantasmas giraban a mi alrededor mirandome.

Angel

Sueños de angel, es uno de los sueños que más planeaba. hacia mucho ejercicio y colocaba mis brazos abiertos y las piernas abiertas para dormir. Estaba corriendo de un monstro de dos cabezas que a la final no me quería comer sino que me perseguía para alentarme a saltar muy alto, saltaba unos 50 a 100 metros del piso, no llegaba a las nubes pero si muy alto y abría mis alas y caía lentamente, yo planeaba, si abría los brazos caía lentamente y si los cerraba caía en picada. Dos gatos me miraban desde el piso esperando que los consintiera, pero yo quería volar y volar… y cuando empezaba a saltar y no podía saltar más de 5 metros, me daba cuenta que ya iba a ser hora de despertar e intentaba con mas fuerzas pero ya en pocos segundos me desperté.

Mujer tatuada

De niño vivíamos cerca al mar, mis padres me llevaban al puerto y yo miraba a todos marineros bajándose de los barcos llenos de tatuajes. En mis sueños, existía una bella mujer negra con cabello rojo que era quien los tatuaba, siempre sonriente.

De Niño vivimos en Tumaco, mi niñera era una negrita que por las fotos, era un amor de persona y sonriente.

Pesadilla de dos cabezas

Los monstros de dos cabezas siempre me perseguían, en el sueño siempre pensaba que eran malos, a veces tenían dos personalidades y no sabía en que momento me salían a perseguir y yo caí en unas arenas movedizas que me apretaban y sofocaban.

Pesadilla de fuego

Los dragones y monstros lanza fuegos salían de todas partes… este de grandes dientes emergió de las aguas mientras yo navegaba en mi bote en un día claro.

Sirena

De niño soñaba con una princesa q rescataba a los naufragos, mitad mujer, mitad pez. En este sueño yo era un pez que iba detrás de la sirena más hermosa, salimos a las profundidades donde el agua era fría pero habían tantas formas de plantas que no importaba, solo perseguía a la sirena, después subimos a la superficie y me mandaba saludos y se despedía de mi.

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